¡NO A LA GUERRA EN MEDIO ORIENTE!
La mañana tiene una mano en mi cabeza,
está fría por el viento de sus montañas,
me lleva como si fuera su hijo a mirar
la laguna azul que aún no es espejo
de aves migratorias.
La devastación me atrapa en soledad,
la montaña regresa a su sitio habitual;
solitario quiero caminar entre escombros,
pero cabezas azules me dicen que esto no es para mí.
Otra vez guerra en tierras de aquellos dioses;
las teocracias de Medio Oriente se disputan
las tierras, el petróleo, el control de las ideas
que Norteamérica ve luminosas con sus ojos azules
de águila calva y las letras negras de su Guerra Preventiva.
Otra conflagración más y los niños mueren
como siempre,
¿qué manos infantiles han cesado esta vez?,
¿qué hubieran legado a la humanidad de haber logrado
llegar a la juventud?;
el cuerpo de allá, de la niña libanesa
¿habría con su danza inventado nuevos éxtasis
para su tribu?, ¿con sus movimientos hubiera
estrenado otro tipo de revelaciones?;
aquellos piecitos de niño libanés, ¿habrían
en carrera olímpica destrozado todos los records
mundiales?;
esa frentecita libanesa, ¿habría realizado la poesía
más sublime desde los tiempos fenicios, de Tiro y Sidón?...
La guerra mata la esperanza;
pero en mí, no derrota la dignidad de protestar:
No soy terrorista, Mr. Embajador de Israel en México, David Dadonn;
quiero dejar claro que sus soldados están matando la esperanza,
cuando caen bombas israelíes sobre cuerpos libaneses,
de niños que quizá nos hubieran salvado
de las devastaciones del futuro, a usted y a mí.
¡No a la guerra!
¡Alto al fuego!
Clamo mientras abrazo en mi hermanita
al futuro que está en casa,
aposentado y dichoso,
esperando los tiempos de dar,
de cosechar auroras, para todos...



ArCy dijo
es cierto, BASTA YA! =(...
30 Julio 2006 | 03:39 AM