YO NO QUIERO TRABAJAR EN LA TELEVISIÓN (DIARIO DE UN IDIOTA III)

No sé decir que es lo que más detesto aunque hayan cosas en la vida que no me gustan, como la guerra, pero ésta, lamentablemente tiene una explicación económica, social, qué se yo.
Siempre he marchado en contra de las guerras y no sé si he conseguido algo, pero éstas continúan y mientras estámos escribiendo o leyendo posts, una bomba ha hecho destrozo y medio, ha nulificado la existencia de personas, plantas, animales...
Por eso quizá lo que detesto más que las guerras es la mentira. Sí, la de las televisoras, la de la gente débil, la de la neurosis.
Hoy me levanté tarde, no quise ir a la escuela, me lastimé un tobillo y afortunadamente no soy caballo pura sangre sino me hubieran tenido que sacrificar. Así, antes de ir a los consabidos rayos X, traumatólogo y demás sabios de la medicina, mejor quise quedarme en casa para ver noticias, y entonces miro a esos hombres y a esas mujeres que ya desde las seis de la mañana (incluso antes) están en las pantallas chicas diciendo noticias (o sea: mintiendo, simple y sencillamente masificando mentiras, estúpidas maneras de engañar a la gente); los veo elegantes, limpios, muy trabajadores y me entra una vergüenza porque yo me he quedado en cama y no se me antoja hacer nada (bueno, después de un dolor muy fuerte en el tobillo izquierdo, qué puedo hacer en verdad, más que sentirme herido en mi orgullo y en los interiores de esta extremidad que hoy me hace mucha falta, entera, sana). Me averguenza estar tirado en cama mientras ellos, los conductores de noticieros, ya están trabajando, ganando su dinero, limpios, listos para comerse el mundo desde las cámaras de televisión...
Pero algo me regresa el alma al cuerpo: bah, qué manera de comerse al mundo, con la sal de la mentira y el pan de la desinformación; mi país tiene una de las televisiones más arcaicas y voraces del planeta, pero acá no nos damos cuenta, ya que importamos telenovelas, "artistas de la canción", pendejadas de estas, pues.
Pero, bueno, yo la verdad no quiero ser comentarista de televisión (talento de televisión, como dice Willie Colón, no podría serlo pues soy hombre y no me prestaría a vender mi cuerpo a nadie), me sentiría muy mal al llegar a viejo y recordar las atrocidades que cometí, engañando a la gente, vendiéndole el ropaje de la ignorancia, siendo siervo de causas malignas, retardando el avance de las mentalidades de la gente...
Así que yo sigo estudiando, ya luego les cuento qué. Por ahora todo ha salido bien, no hay fractura, el dolor ha cedido, no iré varios días a la escuela, pero sé que a veces no la necesito, mejor me quedo en casa, leyendo, solitario, que a veces hace falta, y esperando que mis idioteces no le afecten a nadie. Eso sí, socialmente soy de lo más inocuo.
Ya a esos rostros lindos de los que dicen noticias en la televisión les esperará la fama, el dinero, las relaciones prostituídas, una silla en la mesa del poderoso; a mí me espera la corona de la honestidad, el diploma de la congruencia, quizá un amor por el que no tenga que pagar un sólo centavo, la cama mullida de alguna aventura (de alquien que me desee por lo que soy, no por lo que tengo). En fin.



LAPRINCESASINCASTILLO dijo
SOY COMUNICOLOGO Y MI TRABAJO NO TIENE NADA Q VER CON MI PROFESION, PRECISAMENTE XQ AL = Q TU CREO QUE LOS COMUNICADORES TIENEN LA OBLIGACION DE INFORMAR Y EDUCAR, NO DE MENTIR Y MATIZAR LA REALIDAD, NO VEO LOS NOTICIEROS XQ NO CREO EN ELLOS, PREFIERO LEER Y MUCHO, CONVERSAR CON EXPERTOS EN DIVERSOS TEMAS, CON GENTE TRIVIAL Q ME HABLARA DE SU REALIDAD Y ESO ME DA ELEMENTOS PARA ENTENDER MI ENTORNO.
A TUS 19 PROMETES SER UN BUEN ANALISTA Y SEGURO UN GRAN PENSADOR Y LIDER D OPINION...
29 Septiembre 2006 | 04:13 AM