POR QUÉ LEER: DIARIO DE UN IDIOTA IV

He resentido mi dolor del tobillo, así que no he hecho grandes proezas por ahora, sólo leer, leer…
Leer para ignorar menos, por supuesto, no leer para poner cara de docto, ni por ganar títulos, ni para ligarme a nadie.
Leer para sucumbir a otra vida, la que muchas veces ignorada, está adherida al cuerpo, y derivar hacia otras maneras de sentir el espíritu, en lo que los ojos le meten al cerebro, y de allí, con todo el organismo conmovido, saber que reír o llorar -a través de leer a Pessoa o a Tolstoi- son maneras de ser en cama, en un sillón, en un parque, en el W.C., en donde sea, animales en peligro de extinción, que aunque muy solos podemos tener compañía, fugaz en su eternidad, como recordar la metafísica de comer chocolates.
Leer para desbestializarse un poquito, no para hacer blogs pedantes como algunos del universo virtual.
Leer para que cuando la ceguera llame a la puerta, al menos se tope con montañas de historias, libros regados, revistas poseídas, y que nos sorprenda al menos con que fuimos amantes fieles de los buenos libros.
Leer para que los políticos nos tengan miedo.
Leer para que los militares nos tengan respeto.
Leer para que los religiosos discutan con uno sus misterios.
Leer para que los comentaristas de televisión no nos engañen fácilmente.
Leer para que los grandes empresarios no nos quieran dar trabajo en sus oficinas.
Leer para que los publicistas se sonrojen de sus estupideces.
Leer para que los atletas piensen que han estado perdiendo tiempo muy valioso de sus vidas.
Leer para que las mujeres fatales se aburran con uno.
Leer para que cuando el mundo se acabe, al menos sepamos por dónde salir incólumes.
Leer para que las palabras Bush, Bin Laden, Pinochet, Putin, Fox, no tengan ningún sentido.
Leer para que cuando la muerte llegue al menos ponga cara de qué interesante.
Leer para que la palabra aburrimiento no tenga sus manos frías en nuestros hombros.
Leer para tener palabras de paz en el llanto de los que sufren.
Leer para asomarse a La Coctelera, y charlar con Aurora Ferrer Sancho, como si hace mil deshielos que la conociera.
Leer para no preguntar qué es del Real Madrid, el Cruz Azul, o de la última melodía de Shakira o del estúpido Juanes.
Leer para no tener que escribir la palabras Juanes en ningún Post.
Leer para no ser carne de cañón de nadie.
Leer para bien convalecer.
Leer para decirle algo más que "gracias" a la chica que a mi lado ha sudado mares de placer.
Leer hasta para no temer ser cursi.
Leer para no temerle a la idiotez.
Leer para dormir y sí, no querer despertar nunca más…



Juan dijo
Es deamasiado este artículo, la cantidad de reflexiones y verdades que has escrito en un momento. saludos
http://www.lacoctelera.com/lo-que-hay/post/2006/10/02/como-me-gus...
2 Octubre 2006 | 10:21 PM