SOLEDAD DE MONTAÑA - CON MÚSICA DE UNOMA
A Aurora Ferrer Sancho
En la montaña la floración es aérea: Aurora Boreal
Donde los límites del asombro no son el negro
De otra historia, sino de esta, la que tiene que ver
Con la aventura de buscarme lejos de mí, en el frío,
En el hemisferio de una desesperación, en los
Sonidos azules de un despertar,
Y en lo alto y penetrante de tu voz.
Esta es mi emoción, es mi libertad y nunca es suficiente;
Unoma es mi bandera cuando salgo a buscar la daga de
Hielo por la cual será saciada mi sed;
La lentitud de tu vocalización es el recorrido que mi piel
Tiene que hacer para redescubrir su animalidad,
sobre los filos escarpados de mi conmoción…
Tu mente es el lomo de esta porción de tierra,
Tu mente es la claridad que no tiene hora,
El anuncio de un sobremundo en el que cantas en voz baja,
Y las supercuerdas aún no tienen universo definido,
Pedazo de conciencia cósmica y tu voz el mapa genético
De la pureza que se respira.
La guitarra es mirada que se asoma en la mirilla
Que le da el ritmo sobrio de la batería y el brillo vocal de tus
Distorted monkeys.
(En esta montaña, de un planeta único
mejor trazado que los orbes de El Principito,
estoy solo, pero no desolado, ya que escucho
la Aurora Boreal,
en esta hora que no es terrestre.)
Esta tierra que eres toda tú,
exhala, es vital,
como que es mujer.
Difícil describir el olor, iré alguna vez hasta
El núcleo feromónico de tu aparición mental.
Estoy solo en la montaña que no tiene un mar que la nivele,
Me tiene a mí, a mi soledad, mi críptico respirar,
Mi sujeta sexualidad de nubes.
Con la música de esta Aurora Boreal me voy a hacer
Una compañía a la medida de mi innaturalidad.
En la montaña pace una criatura de ojos sanguíneos,
Que escribe poesía en su porción edénica;
No es presa fácil de tristezas enflaquecidas, es un oído que escucha
La voz de esta montaña fría, que ha amanecido coronada de colores
Y bajo sus pies el piano certero de Marea.



