LAS CHICAS DE LAS TIENDAS OXXO

Los puentes se erigen,
La ciudad es un campo de cemento,
Las calles son rotas para que circulen más autos,
Las chicas están más bellas: tatuajes, piercings,
Modorras las delatan.
Me sabe a primavera esquizoide esta versión.
Tengo café, pan, música, libros,
Una espalda que se encorva en la mesa
Pero no soy giboso,
Aunque a veces el espejo me diga ¡qué infeliz!
Tengo limpias las narinas y el rostro,
Afuera la calle es parte de una película de Jarmush,
Dentro de mí -como siempre- la película que corre
Es Fresas Silvestres de Bergman.
(Odio el cine porque a veces lo empleo como
ortopedia, así ¿quién no odia las extenciones
simbólicas que lo apoyan?)
Mañana en la escuela me dejaré pintar el cuerpo de invisibilidad:
Cansa ser el mejor de la clase,
Pero cansa más aque aquí las chicas son muy pocas
Por eso a veces emigro a las escuelas de Danza, Psicología,
Letras...
Las chicas de Psicología sólo anhelan hacer el amor
Con sus profesores, con más deseo si tienen barba y gafas.
Odio a las chicas de Filosofía porque son completamente lights.
Las de Música me cohiben -aunque tengo el firme propósito de
Enamorar este año a otra pianista.
Amo, eso sí, profundamente a las chicas
Que atienden las cajas registradoras de los supermercados,
O de las tiendas Oxxo (Seven Eleven en otra geografía).
Es más difícil ligarse a una chica de una tienda Oxxo
Que a una chica de Letras.
La del Oxxo trabaja, gana dinero, lleva pan o medicinas a casa;
La de Letras según estudia, pero sólo lleva a casa sus mohines
Y ensayos de pedantería.
Acostumbrada está a sus dolores menstruales exagerados.
Por eso prefiero a las chicas que atienden los departamentos
De ropa, por ejemplo, porque son doctas en fisononía y estilos.
Las chicas de danza tienen bellos cuerpos
Pero siempre quieren sentarse como si alguien les mantuviera
Una coreografía, así son muy poco naturales.
Las chicas de Física son varoniles y hay una que me distrae.
Pero estoy en casa,
Seguro de que habrá cena con Fernanda.
Le leo esta versión a lápiz y me dice
¿cuándo me escribes un poema?
Ahhh mi hermana,
Le digo que no hace falta que le escriba,
Que ella no puede ser la razón de mi licantropía,
Y que aparte ella misma es un poema hermoso;
Le da risa y guarda silencio
Mientras voy por la leche al refrigerador.





Aurora Ferrer Sancho dijo
¿Y las que en su día estudiamos letras, somos músicos y, además, trabajamos y ganamos dinero, en qué nos quedamos?
Carcajada y abrazo, Alejandro.
25 Abril 2007 | 11:21 AM