
PORTER EN
Sí estoy viendo por televisión el Vive Latino 2007, y muy temprano este sábado me caigo del sillón cuando veo a Porter en el escenario, están interpretando “Espiral” con su vocalista mostrando tremenda panza cervecera. Porter está lanzando su primer disco, Donde pastan los ponys, en este festival principalmente patrocinado por Telehit, cuyos productores interrumpen estúpidamente la actuación de Porter y mandan sus cámaras a escuchar algunas sandeces de los conductores, y así terminan los escasos menos de cinco minutos de fama de estos chicos de Porter.
Pasando al disco,“Espiral” y “Daphne” son, para mí, los mejores números.
Hace un tiempo aquí en mi blog dije que la era Post Café Tacuva en el rock mexicano ha hecho su arribo con bandas como Zoé, Austin TV y ahora Porter. Mis razones ampliadas ahora son que los chicos donde toca Emmanuel del Real se deben sentir orgullosos pues estas tres bandas algo le deben a su agrupación: nostalgia, letras generacionalmente atendibles, sonidos híbridos, desde lo electrónico más o menos experimental, pasando por la configuración rockera básica de bajos y percusiones sólidas, etcétera. Lo que personalmente rescato de estas bandas son que me deslizan hacia una melancolía muy propia de mi generación: los que crecimos en los años 90 y nos aferramos a estos 2000 para ver si hay democracia en México y que triunfe el ámbito indi, de la industria casera rockera de México, pues la piratería está cañoncisima; lo que quiere decir es que como postadolescentes vivimos en un país supremamente desigual, con un neoliberalismo galopante que ha sacado del cuadrante muchas propuestas interesantes del rock (o quizá estos mismos gurpos se hayan quedado dormidos, como por ejemplo
Y de pleno en las identificaciones líricas con los chicos de Porter aquí algunos fragmentos de su decir, que me tienen atrapado:
De la melodía “Espiral”:
Ya estoy cayendo por una espiral
Y ahora sé
Ya te mandé clonar,
Un grupo de doctores en Tijuana dijo ven
Yo te puedo ayudar.
Perdón que ya no aguante tu partida
Pero es la perra soledad,
Sé bien que no pedí permiso
Pero sé muy bien que tú lo harías también,
Y empiezo a pensar
Empiezo a pensar
Que ya no hay más
Sin ti ya no hay más
Sin ti ya no hay más
Sin ti ya no hay más
Sin ti ya no hay más
(…)
O esta parte de “Daphne”:
So blue
And violently calmed
I drowned
But yet I feel so fine
And some how.....
Don´t know why
I love it down here
¡Hey! Sale el sol
Y aunque ahogado veo el resplandor.
Hey!! ya me fui
mas sigo en el fondo.
Quiero pensar que después de más de varios años ahora Porter se sienta muy bien con este disco donde también hay influencias más electrónicas, pero yo me quedo con esas dos inmensas melodías que suenan (y sonarán) en la radio desde hace ya un tiempo considerable.
Gracias a Porter y a los que trabajan con ellos para hacer real esta propuesta tan sólida de rock para exportar.




Adriana López dijo
Porter, los amo; te recomiendo San Pascualito Rey y que reconozcas que La Gusana Ciega es una banda muy buena.
10 Mayo 2007 | 07:24 PM