DESNUDEZ









Desnudos que no descarnados, en subversión dominical.
Desnudo sí: sin más, ¿con un porqué?: ¡Con mil porqués!
Desnudo así, sin ti, pero contigo, al lado de tu carne, junto al halo que te deja en la plancha del zócalo, estela donde me estoy, habito, pero no me habitúo.
Desnudos los cuerpos ¿para qué tienen que hablar?
Desnudos, las pieles son tela donde un pintor habrá que dejar el óleo de su libertad (en realidad dejaría abierto el obturador de su realismo fotográfico).
20,000 desnudeces; 20,000 historias; 20,000 decisiones afirmativas; 20,000 anécdotas que contar; 20,000 testimonios de “sí, allí estuve y vi a mis amigas y a mis amigos desnudos cerca de mí…”.
Desnudos, en cierta manera primitivos, originarios, en el centro de México Tenochtitlan (metros abajo el prístino color del agua que aún sostiene a la inmensa ciudad).
Desnudos no para ser vistos, sino para ser sentidos.
Desnudos como es mandato de la divinidad.
Desnudos de sí en el instante del decir universal de esta verdad.
Hubo alguien que llenó un pequeño frasco con el aroma de esta desnudes, y yo quiero poseer ese olor, ese alguien ¿me lo puede compartir?
(La razón de este mínimo texto es la instalación de Spencer Tunick, con los miles de cuerpos desnudos este pasado fin de semana, en el Zócalo de la ciudad de México. Para tener la información checar La Jornada http://www.jornada.unam.mx/2007/05/07/index.php?section=cultura)y El Universal (http://foros.eluniversal.com.mx/w_detalle.html?tdi=122&rtdi=4684).



Adriana López dijo
Excelente post, eres muy creativo y sutil Alexandro.
Te felicito
10 Mayo 2007 | 07:21 PM