PODRÍA ESCRIBIR
Podría escribir acerca de un interesante juego de béisbol al que asistí una bella noche de este mes; el equipo local le ganó al equipo de Córdoba, Veracruz, 4 carreras a 3, con un bonito home run en la parte baja de la quinta entrada, precisamente faltando 15 minutos para las nueve de la noche, la pelota salió por el jardín izquierdo, el júbilo de mi primos y tíos, inconfundible, algarabía a la que me sumé después de que hace muchos años no presenciaba un juego de béisbol en directo. Desde las bocinas del sonido, que animaba un señor experto en música de todos los géneros, salió el infaltable grito del célebre dominicano Luis Ernesto Jerez, quien desde sus narraciones beisboleras en ESPN grita cuando la pelota sale de la cancha:"nooo, no, no, no, no, no, díganle que no a esa pelota". La gente en número superior a los 500 asistentes se divertía con emoción tanto al presenciar el juego de buen nivel, como al jugar a las diversas quinielas y rifas que se armaban. A mí me pareció muy agradable compartir esa experiencia con mis familiares, y estar, la verdad, quitándome mucho estrés, bebiendo refresco de cola, cuando mis primos se animaban la noche tomando cerveza de lata Modelo Especial, qué envidia. (Desde niño practiqué este deporte, alternando mis participaciones atléticas con natación, fútbol y voleibol. Deportista no he dejado de serlo ya que cuando menos todas las mañanas salgo a hacer jogging desde mi casa hasta los caminos que en Los Lagos existen, para que la gente pasee o corra por las mañanas o por las tardes, cuando hace buen clima.) La noche se marchó viéndonos recorrer la parte de sur de Xalapa rumbo a la casa; detrás fuimos varios minutos del autobús del equipo visitante, entre broma y broma, sin faltar los sabrosos albures pues en mi auto íbamos apretujados, y uno que otro varón tuvo que ir cargado por alguno de los demás. Siempre he disfrutado estos momentos robados a la semana de rituales y obligaciones. Tanto así que esperé que alguno de los viajantes propusiera ir a seguir conviviendo, para agotar la noche, pero como mis tíos son muy responsables vimos más o menos frustradas nuestras ganas, de los primos, de al menor ir a cenar. Ya en casa retuve en mi cabeza esa singular manera que tienen algunas personas para acompañar este tipo de juegos, sobre todo en las selecciones musicales del animador, quien después de cada ponche colocaba la grabación de la muy conocida melodía de Paquita la del Barrio: “Tres veces te engañé, tres veces te engañé, tres veces te engañé”; o cuando el pitcher local lanzaba una magnifica bola que significaba un certero strike, la animación sonora consistía en el legendario “Ay caramba”, en voz al español del querido Bart Simpson; cuando cada bateador xalapeño tomaba su turno al bat, el animador seleccionaba melodías de los ritmos quebradita, pasito duranguense, reggaeton, hasta música disco. Lo que más me gustó fue que en momentos en que el sonidista consideraba como dignos de motivar a Los Chileros de Xalapa, que así se menta el equipo de mi ciudad, desde su tornamesa se notaban los acordes de música de Ramones, Screamin’ Jay Hawkins (genial), Dexys Midnight Runners, The Clash (uhhh), Kiss, etcétera. También en mi mente reposaba el porqué las famosas “chileritas”, (animadoras) no habían estado presentes esa noche para alentar al equipo xalapeño.
Y sí, efectivamente el chile xalapeño es conocido en todo el mundo; yo con sumo gusto lo he guisado en diversos platillos. Y los invito a seguir consumiéndolo a todos los amigos y amigas del orbe cibernético.
Espero volver al deportivo Colón para el 28 de septiembre en que Xalapa se enfrentará a los jugadores del puerto de Veracruz. … También podría escribir que el pasado sábado fui a la Feria internacional del Libro Universitario (FILU 2007); esta vez acompañé a una de mis más queridas tías con mis primitas, una de 3 años de edad, otra de 5; ellas se divirtieron mucho, cosa que a mí me agrada sobremanera, además de verlas participar en un taller infantil, esta vez acerca de murciélagos, en el que recortaron, se hicieron máscaras, iluminaron, y conocieron a otros pequeños. Antes de observar los puestos de libros, estuvimos jugando en las instalaciones del Museo del Transporte, que es el lugar sede de esta edición de la FILU. Allí la niña más grandecita se subió al bungee, la más pequeña al brincolín; después ambas nos dijeron adiós desde el trenecito; pero antes se habían subido a unos graciosos burritos giratorios, después seguimos paseándonos entre los aviones, las máquinas motoconformadoras, los ferrocarriles y por fin decidimos ver los libros. A las niñas les gustan mucho los libros, y yo cuando he tenido oportunidad de obsequiarles algún ejemplar lo he podido hacer esta vez quisieron ver el estand de los libros y revistas acerca de Barbie, y les regalé un libro de recortes a cada una de ellas, su mamá le compró juegos didácticos en un puesto que atendía una chica linda que llegó desde Querétaro para atender ese negocio; también mi tía aprovecho para compararles otro tipo de libros; yo les compré los de Barbie porque las niñas son quienes deciden, a mí me parece una literatura inocua, y hasta didáctica, aunque con la guía de sus padres, quienes son muy educados y cultos, pues las cosas adquieren un buen sentido que si se les dejara solas con la literatura y los videos de Barbie, Bratz o quien quiera que esté de moda. Las niñas son hermosas, parece que también disfrutan de mi compañía. Yo pude comprar algunos libros para mí y Araceli, de ciencia ficción, Bradbury, Stanislaw Lem, mi favorito y otras cosillas de J. G. Ballard, y de William Gibson. Salimos de allí pasando ya las 4 de la tarde, mi tía nos llevó a comer unas deliciosas arracheras a un restaurante cercano a la Central de Autobuses de Xalapa. La Feria Internacional del Libro Universitario se me hace un grato evento, lástima que es cada vez más elitista; no se distingue desde ningún ángulo que sea un evento popular, y me parece que debe de serlo viniendo convocada, año con año, por una universidad pública, como lo es la veracruzana. Es lamentable que haya eventos, conferencias de distinguidos intelectuales y escritores con público escaso, es triste ver lo caro que son los libros; aunque la logística no es problema y obedece a una organización universitaria y del sector educativo estatal, es de criticar el que el evento sea en un lugar distante del centro de la ciudad. He escuchado comentarios de quienes no pueden llegar en auto de que es muy peligroso andar cruzando calles para abordar algún autobús de pasajeros. Bueno, el Museo del Transporte es un lugar muy digno para la diversión y el aprendizaje familiar, pero como recinto ferial deja mucho que desear, sobre todo por el lugar donde está ubicado. Con los distintos eventos que se están realizando en la Feria tengo mis serias reservas, aunque admiro que las figuras principales de esta edición sean los dos Sergios, distinguidísimos y de renombre internacional; uno Sergio Galindo, el otro Sergio Pitol, ejemplos de escritores de alto valor, modelos de personas que simple y sencillamente se propusieron trabajar, con calidad y honestidad; el que hoy la burocracia cultural los eleve a la condición de ídolos, pues es problema de esa misma burocracia. Los he leído a los dos, más a uno que al otro y la verdad es que son admirables. La conferencias giran en torno al papel del libro impreso frente a las tecnologías que hacen del libro, ahora, un ente electrónico; buen tema, pero hacen falta mesas de discusión con libreros, autores, lectores, en fin, que siempre ha hecho falta en este tipo de eventos una convocatoria más amplia, más democrática, que se vean caras que no son las de siempre, pero lamentablemente esta feria -como otras que se verifican en Xalapa- también tiene el objetivo de ir dando cancha y renombre, una vez más, a las dudosas glorias locales de las letras, el arte y el pensamiento. Pero hay de donde escoger; yo quisiera asistir a la conferencia de Ricardo Cayuela Gally, trabajador de la revista Letras Libres, y a la presentación de mi estimado Xavier Velasco. Algo que se me estaba olvidando es que pude conocer a Elena Poniatowska quien se hallaba firmando ejemplares de sus libros en la feria, este año también nos visitó en Xalapa, ya tengo una foto a su lado, qué padre. ... Podría escribir acerca de que me invitaron hace unos días a una noche de moda dark (incluía lencería, uyy) pero ya no tengo tiempo porque tengo que ir a casa a comer. No me queda más que agregar que trato de ser un chico dinámico, y que vivir mi juventud plena de opciones es algo que mi abuelo siempre me recomendó. Y le hago mucho caso.







sevillan dijo
Xalapa es una ciudades mas hermosas de Mexico, para mi, es una ciudad con mucha oferta cultural, con una de las mejores universidades de Mexico y con mucho apoyo a la lieratura.
Que bello es Xalapa.
26 Septiembre 2007 | 02:35 AM