POSTAL POST APOCALÍPTICA
La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas. Albert Camus.
La estupidez insiste siempre. Albert Camus (también).
(Este texto abusa de la expresión sobre, no sé por qué.)
Bueno, le llamamos normalidad:
- Más noticias de narcoviolencia.
- Propaganda política sumamente demagógica, sociopática, mentirosa, leleante.
- Revelaciones de lo que ya sabíamos, el Ex presidente aquél, padre mayor de la mafia neoliberal de México, mantiene la impunidad para sobrellevar su ex mandato y el gobierno del actual y con ello sostener una forma de gobernar a través de un régimen que de ninguna manera es democrático.
- Recesión económica.
- Circo futbolero.
- - Mayor tensión sociopolítica (pero ya estamos peligrosamente acostumbrados a ello, qué más puede sobrevenir, ¿acaso una invasión marciana?)
- - Etcétera.
Pero ya vi ciertas luces orientadoras, la epidemia de Influenza Humana es una certeza bioquímica, viral, pero en México es una verdad de manipulación estratosférica, súper masiva, orwelliana; una verdad sanitaria que toma la forma de una predictadura (en las escuelas no dejan que los papás lleguen hasta los salones acompañando a sus hijitos, a los maestros universitarios les tiran línea para que no debatan el tema de la influenza en las aulas y se ciñan a los dictados de los boletines oficiales, de salud y de los gobiernos en los tres niveles, hay gobernadores que se inventan videos ofensivos en Youtube, queriendo con ello distraer de la lente pública el que hayan y estén usando el terror informativo para sacar provecho político de la epidemia viral, entre otras gracias propias de estados de excepción sobrevenidas por los caprichos ejecutores del ejecutivo y una maquinaria conservadora a modo), en fin, que volvemos a la costumbre ya sin el pavor, la psicosis del Apocalipsis, pero se han remarcado los actuares de los poderes de facto y en todo caso esto se está poniendo peor.
Ignoro qué nos cohesiona aún como sociedad y nos hace seguir en esta normalidad aberrante.
Pero lo digo: es mejor que el terror de esos días aciagos de mayo donde la sobre realidad tenía el rostro de la muerte súbita.
Qué experimento, de qué nivel más maquiavélico y a favor de qué, de quiénes: la epidemia de influenza -que persiste- dejó atrás, quizá por el momento, esta existencia gelatinosa donde el miedo campeaba hasta en el seno familiar. No alcanzo a comprender el tamaño de la manipulación informativa en mi país. Pero entiendo que los errores cometidos por los altos funcionarios sanitarios e insanos fue que hicieron muy mal su trabajo.
Esta fase del horror sacó a relucir, ente otras lindezas, la contradicción del comercio neoliberal y globalizado que fabrica todo por millares pero a la mera hora no hay mercancías necesarias para sobrellevar la salud en ninguna parte; otra vez el comercio rapaz vio en esto su arcadia financiera cuando hasta el más elemental cubre bocas alcanzó el precio de más de tres dólares; este pasaje de vida suspendida nos mostró la falla ética (si alguna tiene en cuanto a valores preponderantes) de esta sobre humanidad globalizada y globalizante cuando ¡Oh ciudadanos del mundo, viajeros sin tarjetas de identidad en el globo que es la aldea ansiada! a los varios mexicanos los trataron muy mal en China, y los argentinos y los cubanos y los ecuatorianos -determinando sus paranoias- cerraron sus líneas de intercambio humano y vieron en lo mexicano el signo de la Gran Toxicidad. (Ya algunos articulistas han disculpado al Fidel Tropical; a los chinos, a los argentinos también, pero qué pinche jodida manera de la contradicción, ¡Oh dioses del Estadio! porqué no pasó esta epidemia en los días de algún mundial de fútbol, de esos en que los mexicanos llenan estadios gastando sus pesitos y adquiriendo cuanta parafernalia oferta el país anfitrión, porqué no sucedió esta epidemia en los días de alguna Olimpiada, why!!!!)
No soy xenófobo, me tomaré esto como un refinado pavor de esos otros nacionalismos globales porque las noticias que salían de México aterraban hasta a los más europeizantes ciudadanos del orbe. Está bien no hay tos. Por otro lado lo que sé es que el dengue está maltratando a los argentinos y aquí soy solidario con ellos, mis respetos, y mis deseos de que pase pronto esa problemática sanitaria. Por otra parte (sobreabundo, los gobiernos son una cosa, los pueblos otra: va mi amor por los pueblos chino, argentino y etcétera, pero no por sus gobernantes).
Ya hasta aquí.
Si confieso que me gusta que las cosas vuelvan a su normalidad: quiero creer (pero me opongo sensiblemente) que de venir una pandemia sería imposible -en las condiciones estructurales en que vivimos millones de mexicanos- no sucumbir ante lo posiblemente imaginable, pero el catálogo de este sobre horror es bastante largo y duro de ver: los servicios de salud en México son infiernos de todos tan temidos, la educación en salud en México es casi nula, las costumbres mexicanas son de basura, contaminación pobreza, deterioro ambiental, que el escenario está más que puesto para otro susto mayor.
Ya ni quiero pensar en ello.
Bueno, mi ánimo está mejor, ya pronto iré a la ciudad de México, al grado cero del horror, a vivir esta mi existencia postapocalíptica que anhela besar labios de chicas del ombligo del mundo, a Tenochcas postmodernas, lascivas chicas que me adoran y a las que estaba posponiéndoles el culto debido, porque si el fin se acerca que me agarre sobreerotizado nuevamente.
Adiós.



Maga dijo
Así va ésto Alexito. A ver si no ahora empieza la campaña paranoidizadora .. ¿Así se diría?... de los huracanes, de Junio a Noviembre.. o sea que estaremos en cuarentena eterna..
Sin embargo equiparando la dosis a la manera como los antibióticos se hacen resistentes por malas aplicaciones, así la sociedad Mexicana que se resiste a ser Orwelliana no se la creerá tan fácil.
Eso digo yo.
Un beso Alexito y suerte en tus estudios.
19 Mayo 2009 | 04:51 PM