AGUA DE DÍA
Agua de día,
inundado de tu olor levanto la cara a la muerte,
su sequedad es el último filo contra mi sombra,
su cansado gemir la mariposa de mi negra entomología,
piel de saliva que mi lengua devora
allí donde tus cavernas son hitos de evolución animal.
(El espejo lo quiere narrar
pero la luz de las velas le quita la intención.)
Agua de la tarde,
mi mujer mantis perfecciona mi fin,
en la seda del rito horizontal me vengo de la vida a secas.
Agua nocturna,
esto ya no es testimonio,
es un viento que trae hasta tus ojos el crepitar
de un alma saciada.




Borjaa Soliño dijo
Definitivamente me estoy quedando impresionado con la calidad de muchos de los poemas que hay en la coctelera, como este tuyo.
Única palabra para definir este poema: Impresionante.
Saludos, y te agrego como amigo para seguir tus actualizaciones
Borjaa
22 Mayo 2009 | 03:40 AM