La Semana siempre inicia en tu piel:

 Primero cielo de encaje,

Después el vino y tu dermis de seda

Muy cerca de mi respirar.

 

El martes la media luz de tu sexo

Almibarado desdice mi lenguaje,

Más tarde tus piernas atenazan mi decir.

 

El miércoles como es media semana

Reptil bajo tus nalgas,

Hasta alcanzar con los labios

el remolino obscuro de tu intimidad.

 

Los jueves son de sorpresas y me visto

Amante bandido para ti.

(Pero tú ganas

Pues eres la odalisca de látex de mi perversión.)

 

Los viernes prefiero lubricantes de base

Naranja que en mi pene son hormigas

Como si trozo de pan y ellas cosquilleantes,

Y yo ciego de placer, después dentro de ti

Soy otra vez clarividente de tus orgasmos.

 

Los sábados soy danzante alrededor de ti

Y de tu espalda tatuada con mi sudor.

 

El domingo falto a la Ley,

no descanso sin antes venirme en ti

Y mirar cómo escurre mi diminuto río de leche sutil.

 

Otra vez llega el día que no nombro y

Con el cielo de encaje

la semana vuelve a comenzar...