SOBRE MÍ
Silente la mano desdice humedades,
Los dedos almíbar
Pequeños miasmas de tus oquedades.
Mi lengua traductora de tus delicias,
La penumbra divaga entre mi viveza
Y las sedas de tu piel.
Las manos saben de tus parábolas,
Mi respirar es una dicción inconclusa
Que huele tu animalidad cercada.
Me pruebas y dices
Sales,
Olores,
Leperadas que te vuelven transparente.
Cuando sucumbes soy mendicante
De otra luz,
De otra cabellera que desde el espejo
Se vacía sobre mí.


