RELIEVE DE MANUE
Para Manue, la verdadera.
Sobre la almohada el sudor ha dejado un pez agotado,
Su piel es textura íntima de una deglución de boca abierta,
La carne acre le mantuvo siglos de entumecimiento,
Aún intacta la cabeza tiene sus relieves, sus oes ignotas,
Su nombre propio vomitado.
Sobre el espejo se desliza la piel incesante,
El cabello irradia olores que no le crecen en los hilos,
La extensión de la tela tiene en sí una figura de océano profundo.
Boquea,
Se enardece y vuelve trepidante sobre su caballito de mar.
Se agolpa sobre la ventisca que viene de los muslos a sucumbir
Sobre la grave juntura de esa pelambre que vibra;
Las manos son golpes, esfuerzos que desbastan las nalgas protuberantes,
Giros de maniquíes sintientes en la mullida alberca del camastro.
Sobre los labios punzadas de aberturas rosadas y negras,
Sobre la boca la perfecta curvatura de otra habla,
Instante en que el bramido estalla hacia dentro
Y la tibieza de esa explosión consumida
Queda como dulce entre las comisuras del beso.




Lux aeterna dijo
Sintiente, calor bajo la lluvia.
1 Septiembre 2010 | 02:28 AM